martes, mayo 15, 2007

Y vuelta para allá.

Buffff, qué poco le apetece a uno moverse cuando está recibiendo los cariños maternales en casica... El Inocencio me ha llevado a Biarritz a coger el avión.

En Dublín me he encontrado con un montón de españoles que se iban a Glasgow a la final de la UEFA (ahí deberían estar otros!!!). El vuelo a Manchester, pese a que es corto, ha sido curioso por dos razones: estaba despejado sobre Liverpool lo que ha permitido divisar todo el tráfico de barcos que tiene el dichoso puerto; y que, al estar nublado en Manchester, eso de que el avión se meta entre las nubes y sea de noche hace que las luces del propio avión se reflejen y te de la sensación de que vas a una gran velocidad...

En fin, a eso de las 23:00, tras 4 países, 3 aeropuertos y 2 vuelos después he llegado a casa.