martes, mayo 08, 2007

Sí, sí, sí, nos vamos a Dublín.

Hoy tocaba vuelo. Joao me había llamado ayer y me comentó que tenia que cambiar su vuelo por el de la tarde porque tenía que hacer unas cosas. Así que me he preparado la maleta y me he ido al aeropuerto. El de Manchester ya lo tengo controlado, así que no ha habido problemas. El vuelo ha sido muy tranquilo y cortito (45 minutos). Cuando me he bajado del avión me he llevado una pequeña decepción porque el aeropuerto de Dublín parece muy nuevo y tal, pero la terminal a la que he llegado eran unos barracones... Luego me he enterado es que están de obras, construyendo una nueva terminal y cambiándole la cara al aeropuerto.

El "Caos" es la salida, pese a tener ya el billete de bus y haber preguntado dónde estaba la parada, me he tirado 10 minutos buscando la dichosa parada... Al final, preguntando a todo hijo de vecino, me he aclarado. O'Connell street es la avenida en la que me ha dejado el bus tras 45 minutos de travesía. He mirado el mapa y he visto que el hostal no estaba muy lejos, así que he id para allá. Ha empezado a caer un poco de lluvia (txiri-miri, calabobos...) y he llegado al hostal caladito hasta los huesos. Baratillo y en el centro, el Kinlay House está muy bien y recomendable si no te importa compartir habitación.


Me he cambiado de ropa y he ido a comer algo, que me estaba muriendo de hambre. Mientras he "diseccionado" la city para saber qué era lo más importante y ver dónde estaban las cosas en el mapa. He esperado a Joao y nos hemos ido a cenar a un italiano, el "Bella Roma". Pizza cojonuda y jazz en directo. Una pinta de Guinness en el "Temple Bar" ha despedido el día.