Viernes.
Después de un día bastante tonto, en el que lo más interesante que me ha pasado ha sido que la alarma de incendios se ha vuelto loca. Estaba cocinando un pollito con cebolla en el horno (gracias a Alba por la receta) y ha empezado a sonar la alarma de incendios de la cocina. Al principio de curso, en la reunión de seguridad, nos dijeron que eran sensibles… joder, pero si estaba en la cocina viendo la tele y no había humo ni nada!!! Al final casi me quedo sordo y encima Fionwalla ha tenido que salir de su cuarto a media ducha, pero no penséis mal porque, lógicamente, estaba vestida, cochinos!

0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home