miércoles, octubre 25, 2006

Cansancio...

Teóricamente los miércoles son los días en los que no tengo clase, me levanto tarde, no hago nada...

Pero en el fondo no paro de hacer cosas, lo que, por otro lado me viene bien para no tener que hacerlas en finde. Hoy he ido a la uni porque teníamos reunión por lo de la página web, para rematar unos detallitos... Pero como no me gustaba del todo me he ido antes y he hecho una serie de cambios que han gustado a los demás componentes. Al mediodía habia quedado con Joao para comer y resulta que se ha quedado dormido!!! De hecho le ha despertado mi llamada... Me ha invitado a comer en su resi, unos spaguetis con una salsa extraña, con crema, tomate, cebolla, champiñones... Estaba bastante bueno.

A la tarde he acabado mi parte del trabajo y he ido con Joao a la biblioteca para coger unos libros para el coursework de HFRM. Nos hemos vuelto un poco locos pero al final hemos encontrado los libros en el OPAC, pero el problema es que estaban en otros campus, los he tenido que pedir y me los traerán a la biblioteca de mi campus. He aprovechado lo que me quedaba de tarde para mirar por internet cosillas para los demás trabajos y, cuando han dejado de caer chuzos de punta, me he ido a casa... Ya ha llegado el otoño.

1 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Hey, Gordi:
ya veo que Inglaterra es tan apasionante como siempre. He encontrado un sitio similar a Manhattan en el corazón de España: Soria. Paso a contarte mi maravilloso viaje.
Me llamó el albanokosovar creo que el jueves pasado; que estaba en España (concretamente en Soria, Alá la confunda) porque Isa curra en el periódico de allí y que a ver si nos veíamos. Así las cosas, quedamos el sábado en Fachadolid.
El sábado me planté allí y a las 10 p.m. nos pusimos camino a Soria (dos horas de viaje). Hicimos parada en Aranda de Duero (cena en el Mesón el Cid, que nos pusimos entre culo y cojón, y una iglesia cojonuda) y fue el último vestigio de civilización antes del corazón de las tinieblas.
Total, que nos plantamos en Soria a las 12 de la noche y resulta que Isa vive en casa de una vieja a la que ha alquilado una habitación. En ella duerme con Vittorio en lo que éste se queda ahí y luego están el cubículo de la puta vieja y una habitación de invitados vacía. Pero Isa no le ha dicho nada a la momia de a ver si puedo quedarme y nos vamos de copas. Al día siguiente se lo cuenta (política de hechos consumados). Tras ir por unos cuantos bares en que la media de edad se acercaba a la de los militantes del Partido Comunista (unos 80 años), en que me di cuenta de que la población de Soria no era precisamente joven (todo madurit@s, ellos con pinta de puteros y pavas con pinta de "madurita más caliente que una fragua busca...") y en que lo más reseñable era una camarera con unas tetas como calabazas de record Guiness, nos fuimos para casa y me metí de incógnito en el cuarto de invitados.
A eso de ls 9:30, me despierta el Vittorio: que se lo han contado a la vieja y que no le ha sentado muy bien, así que nos piramos. Un domingo en Soria a las 10 de la mañana.
Así que nos vamos a desayunar, vemos la ciudad ( en eso de media hora:cuando caminabas más de 100m te salías al campo) e Isa se va a currar (tenía que cubrir la entrega de los premios Soriano del año, pa que te jodas). Nos quedamos el Vittorio y yo que a ver que hacemos hasta las 3 de la tarde. Así, nos recorremos media docena de bares y cafeterías hasta que sale Isa de currar a la 3 y me presenta a un compañero de curro en cuyo sofá me quedaría esa noche (me cago en la puta vieja de dios).
Curiosamente, ninguno de los cuatro sabíamos qué era típico para comer en Soria (excepto la mantequilla) y nos fuimos a un mesón que, ¡oh Fortuna!, estaba chapado. Así que comimos en el Telepizza.
Luego esos dos se fueron a currar al periódico (las noticias en Soria son torrenciales) y el Vittorio y yo nos quedamos en las mismas: sin casa y sin nada que hacer. Soria no tiene museos, ni exposiciones ni nada cultural que localizar un domingo. Así que cogimos el coche y nos fuimos a ver unos montes que hay al lado en los que hay pinturas rupestres. Pero resulta que hay que hacer unas rutas a pie de la hostia para verlas (¿te he dicho ya que no dejó de llover en todo lo que estuve allí?), así que aparcamos el coche en un bardal de por allí y nos echamos la siesta al lado de otros coches que supongo que las parejas irían a jincar allí.Un rato después nos fuimos al centro comercial a ver si veíamos una peli (el centro comercial más tétrico que he visto: la mitad de las tiendas estaban apagadas y daban un aspecto siniestro al sitio acojonante; amén de la decoración que tenía afuera, que también era goyesca). Al final vimos El viento que agita la cebada, de Ken Loach, sobre el cacao irlandés, y salimos contentos). Seguimos dando vueltas a la intemperie hasta las 11 y luego nos fuimos a casa del amigo de Isa a cenar, estuvimos de cháchara y a eso de las dos me eché con una especie de manta-alfombra-trapo en el sofá del tipo, que era más viejo que Matusalén (el sofá, no el tipo). Ese mismo tejido, por llamarlo de alguna manera, me sirvió de toalla por la mañana, así que ya ves, vida de campaña.
A las 11 estábamos otra vez el Vittorio y yo con nuestra vida de homeless y nos fuimos a ver la biblioteca (no podía faltar). Como siempre, excelentes las bibliotecas de Castilla y León; debe ser de lo mejor de Soria capital. Luego fuimos a por mi billete de vuelta (me podía haber quedado más pero yo estoy acostumbrado a algo más pueblerino, tanto metropolitanismo...); milagrosamente, había viaje directo a Salamanca (20 aurelios, me cago en Soria). Seguimos dando vueltas, nos compramos cosas para unos bocatas (cojonudo el de philadelphia, chopped, queso de cabra y chorizo, nos pusimos como Pepe el hijoputa) y, para confirmar nuestro destino de sintechos, comimos en la puerta de una ermita...al lado de un vagabundo que había allí. No sé cómo interpretar todas esas señales.
Luego pillé el bus y tras cuatro magníficas horas de viaje sin peli ni nada, llegué a Salamnca. La cual, después de esto, me pareció algo así como Tokio.

26 octubre, 2006 20:47  

Publicar un comentario

<< Home